viernes, 6 de marzo de 2009

Caminos

Hoy cambié el rumbo y me perdí por las calles, sin saber dónde iba.
Hacía mucho que no lo hacía y es bueno salir a la lluvia, a buscar rizos para el pelo y atajos para las piernas... aunque al final des más vueltas que una peonza cuesta abajo.
Lo bonito es saber que cada milímetro de suelo que pisas es nuevo. Aunque llueva sobre mojado.

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