Todos los inicios son difíciles. Sobre todo cuando cambias la tierra batida en la que pisabas con seguridad por un suelo de canicas que no hace más que amenazar con hacerte perder el equilibrio.Tus propias acrobacias para no caer te sorprenden. Giros, cambios, saltos. Mejor maniobro así, y si me pega la torta, me la pego un poco menos fuerte.
Quizá no te pares normalmente a pensar en ello, porque cuando lo haces te asustas.Es normal: si a toda la Humanidad le dio pánico la Teoría de la Evolución durante siglos, un simple ser
humano aislado no iba a ser más valiente.
Realmente no tiene por qué ser malo. Sólo es diferente. Lo mejor es que el 'pequeño terremoto' que sin que seamos consciente nos va moviendo de sitio aún no nos ha alejado demasiado. Si caemos seguiremos chocando entre nosotros. Bendito golpe.
No hay comentarios:
Publicar un comentario